Los Colectivos de Jóvenes Comunistas condenamos profunda y enérgicamente la brutal represión policial sufrida por parte de estudiantes y trabajadores universitarios en Madrid mientras realizábamos piquetes informativos. Una represión que se ha saldado con cinco estudiantes detenidos, entre ellos un militante de los CJC, y varios militantes heridos y hospitalizados por contusiones y golpes.
Las detenciones y agresiones policiales, que pretenden amedrentar a la clase trabajadora y sus hijos, requieren que el conjunto del movimiento obrero, estudiantil y sindical del país muestre su solidaridad con los compañeros. Por tanto, exigimos la libertad sin cargos de los cinco detenidos y llamamos a las organizaciones de clase a expresar su solidaridad en los centros de trabajo, estudio y de vida de todo el país.
En un contexto de crecientes movilizaciones, y en particular en la Comunidad de Madrid —donde hoy comienza la huelga indefinida de profesorado no universitario y en tres semanas tendrá lugar una huelga universitaria—, el gobierno central, a través de su Delegación de Gobierno en la capital, pretende contener la organización de la clase trabajadora y sus hijos. Es pertinente, por tanto, señalar la responsabilidad del gobierno central y su delegado en Madrid en la represión de esta mañana.
Las imágenes presenciadas esta mañana, donde tanto estudiantes como trabajadores universitarios hemos sido víctimas de la brutalidad policial, deben tener como respuesta una mayor unidad entre el movimiento obrero y el movimiento estudiantil en todas las partes del país. Ante la cercana huelga general del 11 de noviembre, no debemos tolerar la represión ni los abusos policiales, y debemos responder de manera unitaria. Comprendiendo que la máxima de «si nos tocan a uno, nos tocan a todos» no es una mera consigna abstracta, sino un reflejo de la posible extensión de la violencia policial a todos los sectores de la clase si no organizamos una respuesta firme.
Llamamos al conjunto de la clase obrera de España y sus hijos e hijas a condenar la represión sufrida, a exigir la libertad sin cargos de los detenidos y a proteger el derecho a manifestación y defensa de la educación pública. Los gobiernos del capital pretenden que tengamos miedo, pero ahora solo tenemos rabia. Trabajemos juntos por hacer de la huelga indefinida que comienza hoy un éxito. Caminemos juntos hacia la huelga general del 11 de noviembre sin ceder un solo milímetro para construir una verdadera oposición obrera.
Oficina de Prensa de los CJC, 14 de octubre de 2026
