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María ÁlamoRevista Juventud

Entrevista a Biznaga

By 12/04/2026No Comments

Juventud!: Biznaga nace en 2012, año en que grabáis vuestra primera demo y realizáis vuestro primer concierto, todo esto enmarcado en la crisis que iniciara en 2008. ¿Cómo surge el grupo en este contexto? ¿Qué implicaciones tiene ese contexto para el proyecto?

Biznaga: El grupo nace como la mayoría prácticamente: fruto del tiempo libre, la pasión por la música y la desidia que generaba (y genera) la vida en Madrid en aquellos días. Tener una banda con tus colegas canalizaba perfectamente la frustración y la desesperanza causada por curros de mierda y noches de borrachera.

J!: Atendiendo a vuestra trayectoria musical, en vuestras letras se puede percibir un claro rastro de crítica a las consecuencias que el sistema capitalista tiene en nuestras vidas. En «¡Ahora!», vuestro último álbum, la cuestión de la vivienda conforma sin duda un elemento central, ¿cuáles eran vuestras intenciones con este disco? ¿Cómo valoráis la acogida que ha tenido tanto en el marco de la lucha por la vivienda como la repercusión a través de los medios de comunicación?

B: En este último disco el acervo crítico a nuestras condiciones de vida en lo material y mental sí que ha sido mucho más evidente y remarcado que en los anteriores. Nos ha nacido así, imagino porque la situación que atravesamos el conjunto de las personas se ha recrudecido y magnificado y porque Jorge a la hora de escribir las letras ha querido seguir ahondando en temas sociales pero con un estilo más depurado, reduciendo lo metafórico y tirando de imágenes o situaciones más simples pero poderosas.

J!: La participación de fondos proisraelíes como KKR en festivales parece haber abierto un debate respecto al compromiso de los artistas con cuestiones tales como la solidaridad con el pueblo palestino, lo cual se ha traducido recientemente en la renuncia de grupos a participar en estos espacios. ¿Creéis que esto desencadenará un mayor cuestionamiento por parte de los artistas sobre el capital que hay tras estos macroeventos? ¿Cómo se puede impulsar un proyecto musical crítico en este caldo de cultivo?

B: Ese debate ya estaba presente en muchos de nosotros sin la necesidad de enterarnos que los fondos buitre que participan en la mayoría de la industria musical encima tuviesen relación directa con el genocidio palestino. En ese sentido, celebramos el posicionamiento de los artistas y las reflexiones en torno a este debate tan complejo. Y digo complejo porque a veces bajarte de un cartel y posicionarte más allá de lo ideológico puede tener consecuencias económicas importantes para todos los que gran parte de nuestro sueldo se lo debemos a la actividad profesional dentro de la música. Puede ser un sacrificio que no todo el mundo se puede permitir, desde backliners, montadores de escenarios, técnicos, producción, etc., y por supuesto artistas. En los que pienso a menudo son en el público asistente, qué papel juegan en todo y qué poder de transformación tienen para romper con los macroeventos financiados por estos cabrones y también para promover y apoyar un proyecto musical crítico que, en realidad, ya existe de algún modo: a pequeña escala, en las escenas underground de cada sitio, en torno a las okupas, a las fiestas populares de los barrios, en las raves, en festivales más pequeños y humildes… El espíritu crítico y los esfuerzos para impulsar una alternativa tienen que venir de los que están arriba del escenario, detrás, y abajo.

J!: Más allá del contenido de vuestras canciones, cuyas letras contienen diferentes críticas al sistema capitalista, ¿qué papel creéis que puede o debe cumplir la música en la lucha de la clase obrera?

B: No tiene por qué ser siempre un papel movilizador o transformador, aunque sería lo ideal. Al margen de estilos siempre se debería cultivar el espíritu crítico y empoderador, que sea una buena banda sonora para acompañar o inspirar luchas de la clase trabajadora, sublimar la realidad que nos rodea desde lo artístico pero también moldear y plantear nuevas iniciativas y alternativas. Y hablar de amor, de mucho amor.

J!: Desde la revista Juventud! os agradecemos enormemente vuestra participación en este número, y antes de cerrar la entrevista os dejamos un espacio para que mandéis un mensaje a aquellos jóvenes, hijos e hijas de la clase obrera, que leerán estas páginas:

B: Muchas gracias a vosotros, ha sido un gusto. Mucha suerte y ánimo con vuestro proyecto. Vivan nuestras madres y viva la música.