Desde los Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC) queremos trasladar todo nuestro apoyo y solidaridad a los camaradas del Fronte della Gioventù Comunista (FGC), así como al conjunto de trabajadores y estudiantes italianos que se han movilizado este 30 de octubre con motivo de la convocatoria de huelga general.
Desde hace meses, Italia atraviesa una oleada de movilizaciones que se extiende por todo el país y en la que participan distintos sectores de la clase obrera y las capas populares. En muchas de estas protestas, el movimiento estudiantil ha desempeñado un papel destacado. En este contexto, el FGC ha llamado a los estudiantes a sumarse a la huelga general del 30 de octubre bajo el lema «Soldi alla scuola, non alla guerra» («Dinero para la escuela, no para la guerra»).
Al igual que en el resto de Europa, Italia está inmersa en un proceso de creciente militarización, acompañado de un aumento del gasto militar y de la asignación de enormes cantidades de recursos públicos al rearme y a los planes imperialistas de la OTAN. Mientras se destinan cada vez más fondos a la escalada bélica, los estudiantes italianos sufren las consecuencias de la infrafinanciación de la educación pública, que se manifiesta en la falta de profesorado, el deterioro de las infraestructuras educativas y el empeoramiento generalizado de las condiciones de estudio.
Lejos de abordar las causas de esta situación, el Gobierno de Meloni pretende responsabilizar del deterioro de la educación a los hijos de las familias trabajadoras migrantes, promoviendo medidas destinadas a limitar su presencia en los centros educativos. Con ello, busca desviar la atención de los problemas estructurales de la enseñanza pública y enfrentar entre sí a distintos sectores de la clase obrera. Frente a estas políticas, resulta fundamental que la juventud obrera organizada plante cara a las medidas de miseria impulsadas por los gestores del capital y rechace cualquier intento de convertir a los sectores más precarizados de nuestra clase en responsables de una situación que no han provocado.
La huelga general del 30 de octubre se enmarca, además, en un contexto de movilización contra el encarecimiento de la vida y coincide con una convocatoria internacional de huelga portuaria, que será secundada en algunos de los principales puertos italianos, como los de Génova, Trieste y Livorno. Bajo la consigna «¡No trabajaremos para la guerra!», los trabajadores portuarios ponen de manifiesto el papel que desempeña la clase obrera en la oposición a la escalada bélica y al comercio internacional de armas. Esta confluencia de movilizaciones evidencia la necesidad de estrechar los vínculos entre el movimiento estudiantil y el movimiento obrero, articulando una lucha común contra un sistema que subordina las necesidades de la clase trabajadora a los intereses del capital y a sus proyectos imperialistas.
Las movilizaciones de estas últimas semanas no solo ponen de manifiesto la capacidad de organización y lucha de los estudiantes italianos y el papel desempeñado por el FGC, sino que también evidencian que la defensa de la educación pública no constituye una reivindicación exclusivamente estudiantil. La educación forma parte de los servicios públicos que integran el salario indirecto de la clase obrera, por lo que su infrafinanciación supone un ataque a las condiciones de vida del conjunto de nuestra clase. Los recursos que se niegan a las escuelas, los hospitales y otros servicios públicos son, al mismo tiempo, recursos que se ponen al servicio de las necesidades del capital y de sus intereses militares.
Desde los CJC reiteramos nuestra solidaridad con el movimiento obrero y estudiantil italiano y, especialmente, con los camaradas del FGC. En un contexto en el que la juventud trabajadora de toda Europa afronta las consecuencias de la militarización, la precarización y el deterioro de sus condiciones de vida, consideramos imprescindible reforzar los lazos internacionalistas entre nuestras organizaciones y avanzar en la lucha común de la clase obrera frente a los ataques del capital.
¡Por la victoria de la lucha obrera y estudiantil en Italia!
¡Contra el aumento del gasto militar! ¡Presupuestos para escuelas y hospitales, no para la guerra!
¡Por una educación pública, gratuita y al servicio de la clase trabajadora!
¡Viva el internacionalismo proletario!
