El XII Congreso de los CJC, reunido en pleno el 31 de enero y 1 de febrero de 2026, reafirma su denuncia frontal de la agresión militar estadounidense contra Venezuela el pasado 3 de enero de 2026. Esta grave intervención ha puesto en jaque la soberanía del pueblo venezolano y ha propiciado una peligrosa escalada militar en la región con consecuencias imprevisibles para la clase obrera y los pueblos de Latinoamérica.
Tras preparar demagógicamente a la opinión pública para su operación militar, los EEUU han abandonado toda pretensión de poseer motivaciones democráticas o humanitarias y han mostrado su acción como lo que es: el imperialismo más descarnado, centrado en exclusiva en la dominación política, económica y militar del pueblo venezolano. Lejos de quienes pretenden presentar estos hechos como el producto exclusivo de la deriva autoritaria del gobierno de Donald Trump, los CJC señalamos que la intervención no es más que la conclusión lógica de años de bloqueo y asfixia política y económica. Esta política no es excepcional, sino que se corresponde con la naturaleza del sistema imperialista internacional, en el que los EEUU buscan mantener, por todos los medios a su alcance, su posición dominante.
Ante la amenaza a su posición en la pirámide imperialista, el entramado legal y administrativo a través del que los EEUU ha ejercido y justificado su dominio internacional es visto cada vez más por su propia clase dominante como un corsé. Sus acciones buscan cada vez menos el consenso entre las potencias internacionales a través del que el bloque euroatlántico ha ejercido su control del mundo capitalista desde el fin de la II Guerra Mundial. Ante el aumento de la competencia entre Estados y la ruptura del consenso internacional, el imperialismo muestra su verdadero rostro: la dominación violenta y la guerra abierta.
Los CJC llamamos a la juventud obrera a no dejarse engañar por las declaraciones de las burguesías europeas y sus alianzas que, amenazadas ahora también por la reestructuración de las relaciones internacionales estadounidenses y su área de influencia, se erigen como defensores de un «orden internacional basado en reglas». Este no es más que el orden que les aseguraba su posición e intereses en el sistema imperialista; orden que, a su vez, no han dudado en romper siempre que les ha resultado conveniente, como lo han hecho esta vez con su tácita aprobación de esta nueva intervención militar en Venezuela.
Los CJC llamamos a la juventud obrera a organizarse en cada centro de trabajo, estudio y barrio contra la guerra imperialista. A oponerse frontalmente al encuadramiento y disciplinamiento militar al que la oligarquía europea nos llama para la defensa de sus intereses en el tablero internacional. Y a denunciar el asociado incremento de la represión y retroceso de derechos políticos y sociales. Llamamos a la organización contra la intervención de nuestro gobierno en conflictos militares, la pertenencia de nuestro país a alianzas interimperialistas y el uso de nuestro suelo, mar y aire para la organización, apoyo y ejecución de agresiones contra otros países, en particular a través de las bases militares estadounidenses presentes en nuestro territorio.
Frente a la guerra, el bloqueo y la injerencia imperialista, los CJC reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la soberanía del pueblo venezolano y con el derecho de su clase trabajadora a decidir su futuro sin imposiciones externas. Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo trabajador venezolano y sus organizaciones de clase, especialmente con la Juventud Comunista de Venezuela y el Partido Comunista de Venezuela en su lucha por la soberanía e independencia política de su clase obrera.
¡No a la agresión imperialista en Venezuela! ¡Ni tierra, ni mar, ni aire para los imperialistas!
Solidaridad con el pueblo venezolano.
Solidaridad con la Juventud Comunista de Venezuela y el Partido Comunista de Venezuela.
