El pasado fin de semana, 28 de febrero y 1 de marzo, el Consejo Central de los CJC celebró su segundo pleno tras el XII Congreso, donde se aprobó la completa reorganización del equipo central tras la mayor promoción de militantes de los CJC al Partido en décadas. Así, el Consejo Central se dotó de un Reglamento, se repartieron todas las responsabilidades, y se aprobaron las distintas composiciones de las comisiones centrales, del Secretariado y de la Comisión Política.
Debatimos, en primer lugar, el Informe Político (IP), centrado fundamentalmente en la valoración de nuestro Congreso y en las tareas inmediatas que los CJC tenemos ante nosotros. Recogemos así, en nuestro IP, que “el éxito del conjunto del proceso congresual encuentra buena parte de su fundamento en la involucración de los colectivos de base y la totalidad de la militancia en el debate de las tesis, con el envío de casi cien resoluciones, así como en la labor de los múltiples camaradas encargados de las tareas técnicas, logísticas y de cobertura y aseguramiento del Congreso”.
También nos marcamos, en el IP, los trabajos generales del cuatrimestre: “damos inicio a las que serán las principales tareas estos meses a nivel interno: el aseguramiento de la plena aplicación del Protocolo de transición, la incorporación de los acuerdos a los documentos congresuales, la elaboración del Plan Estratégico y la preparación y celebración de las Conferencias Regionales”.
De cara a las Conferencias Regionales, que deberán concretar las líneas políticas del Congreso a cada territorio, el Consejo Central ha aprobado el calendario general y el esquema que deberán seguir para asegurar su mayor riqueza y concreción política.
Sin embargo, el Informe Político no solo orienta el trabajo a lo interno de nuestra organización, sino que establece las líneas que deben dirigir nuestra intervención de masas de modo que todo este inicio de período no implique la paralización de nuestro trabajo fundamental de masas.
En cuanto a las líneas de trabajo hacia el movimiento obrero y sindical (MOS), los CJC nos marcamos la consigna de “Estandarizar, socializar y concretar”, de modo que se mantengan inalterados los trabajos de intervención tras las promociones de acuerdo a un mejor y más preciso análisis y experiencia.
En el movimiento estudiantil, seguiremos profundizando en nuestra línea de generar “acción y confrontación estudiantil frente a las nuevas leyes universitarias autonómicas y la política de recortes e infrafinanciación”, reforzando nuestras vías de intervención en las estructuras donde trabajamos.
En este Pleno, hemos debatido también una “Resolución Política pública que sintetiza los contenidos y acuerdos del XII Congreso”, que se hará pública en los próximos días. Esta Resolución Política servirá para presentar a nuestro entorno, de forma accesible, las líneas generales de nuestro proyecto político, y trabajaremos en torno a ella (junto al próximo número de nuestra revista Juventud!, dedicado al Congreso), en los próximos meses de primavera.
Finalmente, hemos debatido el enfoque y contenidos del Campamento de la Juventud, que se celebrará los días 13 al 16 de agosto y cuyo tema central será el noventa aniversario de la Guerra Nacional Revolucionaria.
Con la finalización de este Pleno, el conjunto de los CJC nos lanzamos activamente a vivificar las tesis de nuestro Congreso, a planificar y a concretar sobre la base de los aprendizajes y debates colectivos sintetizados en ellas. Integrando nuestro trabajo y nuestra política de forma más eficiente y creativa bajo la dirección y estructura del PCTE, avanzamos hacia un periodo en el que hacer realidad nuestra consigna: “Bajo la bandera del Partido, organizar a la juventud trabajadora”.
