Juventud!: En primer lugar, queríamos agradeceros por acceder a esta entrevista, ya que sabemos que estas semanas habéis tenido mucho trabajo en todas las movilizaciones en vuestro país. En este sentido, nos gustaría comenzar hablando del origen de estas, encabezadas en un primer momento por los estudiantes que reclamaban mejoras en la educación pública; después, poco a poco, las demandas se fueron extendiendo a otros sectores. Ahora, amplios sectores de la clase obrera francesa han salido a la calle reclamando mejoras en sus condiciones de vida ante la inflación galopante, el precio de la vivienda y los recortes a los servicios públicos. ¿Nos podéis explicar cómo analizáis el origen de estas movilizaciones? ¿Cómo se ha podido extender la lucha desde el ámbito estudiantil hacia las luchas obreras?
Unión de la Juventud Comunista de Francia: Las movilizaciones de los estudiantes de instituto en realidad empezaron en la colonia francesa de Mayotte a finales de agosto y a inicios de septiembre, donde los estudiantes de instituto, sus padres y profesores bloquearon institutos durante múltiples semanas. A esta movilización le siguieron otras en otros “territorios de ultramar” donde también fueron bloqueados institutos.
En la Francia metropolitana, algunos institutos fueron bloqueados a mediados de septiembre, pero aquí las movilizaciones de los estudiantes de instituto se han disparado a finales del mismo mes: el 29 de septiembre, la mayoría de las centrales sindicales organizaron una huelga y movilizaciones por los servicios públicos, incluyendo por la educación. Esta huelga y movilización de los servicios públicos avivaron las movilizaciones de los estudiantes de instituto que habían comenzado en Francia metropolitana, y estas se han multiplicado.
Las movilizaciones de instituto en los “territorios de ultramar” y en Francia metropolitana, pero también las movilizaciones de los trabajadores de la educación el 29 de septiembre, tienen las mismas reivindicaciones y los mismos temas. Por ejemplo : reducir el número de estudiantes por clase (las clases en institutos públicos a menudo tienen entre 30 y 40 estudiantes), contratar más profesores, renovar los edificios que están deteriorados e que no se adaptan a las necesidades, eliminar las plataformas de selección social como “Parcoursup”, etc.
Las movilizaciones de los estudiantes de instituto se propagaron rápidamente a los estudiantes de universidad, porque tienen las mismas reinvindicaciones y, por tanto, las universidades también se bloquearon. Además, estas movilizaciones de los estudiantes fueron un catalizador para las movilizaciones y el descontento general de los trabajadores, y las reivindicaciones de los estudiantes (y profesores) se vincularon a temas como el coste de la vida, el deterioro de todos los servicios públicos, el presupuesto del Estado y la disminución continua de los presupuestos para las necesidades populares en beneficio de los presupuestos militares y del Interior, etc.
Además, la represión policial sobre los estudiantes de instituto – menores de edad – fue y todavía es muy brutal y por ello también es un catalizador para las luchas de todos los estudiantes y de los trabajadores: ellas y ellos no pueden quedarse pasivos ante menores que la policía aporrea y mutila con granadas.
Así, en resumen, el origen de las movilizaciones en curso son las condiciones de estudio en institutos y la situación de los servicios públicos que alcanzan niveles de degradación inaceptables. Estas movilizaciones y sus reivindicaciones fueron vinculadas a temas más amplios sobre el coste de la vida, etc., que son temas que se vienen gestando desde las movilizaciones de los “gilets jaunes” (chalecos amarillos) y que se agravan desde entonces. Así también las movilizaciones de los estudiantes se han vinculado a movilizaciones de trabajadores: con los profesores y los padres de los estudiantes (que son trabajadores) desde el inicio, y después los sindicatos se uniron junto con las organizaciones de trabajadores.
J!: Como sabéis, en otros países europeos también se están dando importantes movilizaciones con demandas muy similares; algunas de ellas, como en el caso de España, tienen como horizonte una huelga general el 11 de noviembre. La clase obrera en Italia, Grecia y Portugal también ha salido a la calle a luchar por la mejora de sus condiciones de vida, que se ha visto gravemente afectada por la subida generalizada de los precios y el aumento en la inversión en la industria bélica. ¿Por qué creéis que estas movilizaciones están teniendo lugar en distintos países europeos en un mismo momento?
UJC: Los paises de Europa conocen dinámicas similares en cuanto a la degradación de todos los servicios públicos, el aumento continuo del coste de vida (comida, vivienda, transporte, etc.), la pérdida de empleo, los presupuestos del Estado en detrimento de las necesidades populares, una burguesía es cada vez más rica, etc. Así, si las movilizaciones pueden ocurrir en mismo tiempo es porque estas dinámicas son similares, y además cada movilización en un país europeo puede ser un ejemplo y un catalizador para las de otros países europeos. Así vemos que las movilizaciones en España, Grecia, Italia, etc., tienen condiciones, temas y reivindicaciones muy similares a las de Francia.
J!: Francia es ejemplo, al igual que otros países europeos como España, en el que la socialdemocracia plantea coaliciones “amplias” que pretenden aglutinar distintos sectores de la socialdemocracia para intentar canalizar el descontento de los trabajadores. En el caso de España, tras 8 años de gobierno progresista, hemos comprobado los límites que tiene la gestión capitalista y la imposibilidad de la socialdemocracia para responder a las necesidades de la clase. ¿Nos podéis hablar un poco acerca de la situación de la reconfiguración de la socialdemocracia en Francia y las posibilidades reales que esta tiene en dar respuesta a las necesidades de la clase obrera?
UJC: Desde el fracaso del gobierno socialdemócrata del Partido Socialista con la presidencia de François Hollande (2012-2017), la socialdemocracia se reconstituyó principalmente en torno a un nuevo partido, La France insoumise (La Francia insumisa), liderado por Jean-Luc Mélenchon. Este partido y sus satélites y aliados ahora son la principal fuerza socialdemócrata en Francia, pero el Partido Socialista y sus satélites y aliados también sobrevivieron, en particular en torno a la figura de Raphaël Glucksmann del partido Place Publique (Plaza Pública). El Partido Socialista y sus aliados representan una izquierda “social-liberal” mientras La Francia insumisa representa y un sector más amplio de la socialdemocracia, incluso a supuestos comunistas, marxistas y anticapitalistas incorporados al reformismo. Otros partidos como el Nuevo Partido Anticapitalista o el Partido Comunista de Francia, incorporados a la socialdemocracia, representan una parte similar de la socialdemocracia.
La capacidad de la socialdemocracia para responder a las necesidades de la clase obrera es la misma que en otros países, como España con el gobierno actual o como Grecia durante el gobierno de Syriza, o también como lo demuestra la historia de Francia con François Hollande o con François Mitterrand (presidente de Francia entre 1981 y 1995, quine fue primer secretario del Partido Socialista). Quizá la socialdemocracia de la Francia insumisa o de otros partidos de la socialdemocracia actual en Francia pueda satisfacer algunas necesidades populares, en particular al inicio de un gobierno, pero la experiencia demuestra que los socialdemócratas no pueden satisfacer completamente todas los necesidades populares; y también, tarde o temprano, siempre se someten completamente a las necesidades de la burguesía, y todas las experiencias de todos los países lo demuestran. A pesar de la retórica anticapitalista de algunos, el programa de los socialdemócratas permanece dentro del marco del capitalismo, y es un hecho que como modo de producción es contrario a las necesidades populares.
Si la experiencia del Partido Socialista con François Mitterrand y después con François Hollande desacreditó a este partido y a una parte de la socialdemocracia, la recomposición de la socialdemocracia en torno a La Francia insumisa ha relanzado la esperanza de una posibilidad de cambio profundo con un gobierno socialdemócrata liderado por este partido –reformar el sistema para que pueda servir las necesidades populares. Pero sabemos, y la experiencia demuestra, que el sistema capitalista no puede ser reformado. Nuestro papel en relación con esto debe ser organizar a aquellos y aquellas que también saben que la socialdemocracia no puede satisfacer las necesidades populares y que el sistema capitalista debe ser sustituido por el sistema socialista: si la recomposición de la socialdemocracia le ha dado un nuevo impulso y, por tanto, objetivamente retrasa las luchas contra el capitalismo y por el socialismo, hay sin embargo, trabajadores y estudiantes que no se dejan engañar y que debemos organizar con nosotros. Además, debemos también mostrar la realidad de lo que es la socialdemocracia y como sirve, al final, los intereses capitalistas.
J!: Por último, nos gustaría hablar brevemente acerca de cuál consideráis que es el papel que deben tener los comunistas ante estas movilizaciones y protestas en Francia. ¿Cómo se puede canalizar el malestar espontáneo y qué se puede hacer tras las protestas? ¿Qué cosas son necesarias para encontrar soluciones a las revindicaciones de la clase trabajadora a largo plazo?
UJC: Las movilizaciones en curso empiezan a encontrar los mismos problemas que suele haber en las movilizaciones espontáneas: la rutina y la falta de perspectivas. El mejor medio para obtener victorias sigue siendo la huelga y en particular el bloqueo de los medios de producción. Una rutina de movilizaciones el sábado, como la que hay ahora en Francia, o incluso bloqueos de lugares de estudio no pueden ser realmente suficientes para obtener victorias amplias e importantes. Uno de los problemas es que aunque los sindicatos y movimientos de trabajadores a veces apoyan los sindicatos y movimientos de estudiantes, no hay un verdadero vínculo entre ambos. También las centrales sindicales parecen incapaces de lanzar y organizar amplias huelgas que duren. Por tanto, hay múltiples aspectos en juego que debemos abordar como comunistas: la sindicalización de los estudiantes y de trabajadores y el refuerzo de un sindicalismo de masa y de clase; el vínculo entre sindicatos de estudiantes y sindicatos de trabajadores; la concienciación y la organización de los estudiantes y de los trabajadores en sus lugares de estudio y de trabajo. El movimiento en curso debe permitir y ser un catalizador para esta concienciación y esta organización, para el refuerzo de los sindicatos de clase y de masa, y también para el refuerzo de nuestra organización y de nuestro partido.
Entonces debemos demostrar la necesidad de la organización de nuestra clase y salir de estas movilizaciones fortalecidos; ahora, en nuestro proprio trabajo en este movimiento, logramos a fortalecernos y a fortalecer el sindicalismo de clase y de masa. Solo con el fortalecimiento de este sindicalismo podrán los estudiantes y trabajadores podrán obtener victorias significativas, y solo con la construcción de un partido comunista de vanguardia podrá ofrecerse y desarrollarse la perspectiva del socialismo como modo de producción basado en la satisfacción de las necesidades populares.
