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Campañas

Elige lo necesario, organízate en la Juventud Comunista

By 08/09/2026No Comments

Llega un nuevo curso y, sin embargo, no es ninguna novedad afirmar que la juventud trabajadora afrontamos un presente marcado por la incertidumbre, la precariedad y el deterioro de nuestras condiciones de vida. Estudiar no garantiza un futuro estable. Trabajar no garantiza llegar a fin de mes. Tener un empleo no garantiza una vivienda. Mientras aumentan los gastos necesarios para vivir, se deterioran los servicios públicos y se extiende la flexibilidad y la inestabilidad laboral, se nos exige aceptar como inevitables unas condiciones que cada vez dejan menos espacio para desarrollar una vida digna.

Esta realidad no es fruto de decisiones aisladas ni de la mala gestión de unos u otros gobiernos. Forma parte de una dinámica general en la que nuestras condiciones de vida y de estudio se subordinan a las necesidades de quienes obtienen beneficios de nuestro trabajo. La juventud trabajadora sufrimos de forma particular las consecuencias de esta situación, pero no constituimos una realidad separada del conjunto de la clase obrera. Somos una de sus partes fundamentales y compartimos sus mismos intereses frente a quienes se benefician de nuestra explotación.

En nuestros centros de estudio, en nuestros lugares de trabajo y en nuestros barrios encontramos problemas diferentes que tienen un mismo origen. La privatización y el deterioro de la educación, la precariedad laboral, el encarecimiento de la vivienda y de la cesta de la compra, el aumento del gasto militar y la participación en guerras imperialistas o el avance de las posiciones reaccionarias forman parte de una misma realidad. Frente a cada uno de estos problemas aparecen respuestas que pretenden mantenernos separados, enfrentando a trabajadores entre sí o presentando como solución una nueva forma de gestionar aquello que nos perjudica.

Nos dicen que debemos elegir entre distintas formas de administrar la misma realidad. Nos presentan como inevitables los límites que impone el beneficio empresarial y nos llaman a confiar en quienes, desde las instituciones, prometen solucionar nuestros problemas sin cuestionar las bases que los generan. Mientras tanto, la reacción aprovecha el descontento para ofrecernos falsos culpables y enfrentarnos por nuestro origen, nuestra orientación sexual, nuestra edad o cualquier otra cuestión.

Frente a todo ello, los jóvenes trabajadores debemos elegir lo necesario.

Elegir lo necesario significa dejar de aceptar que nuestros problemas sean cuestiones individuales. Significa comprender que aquello que sufrimos de manera aislada forma parte de problemas colectivos y que, por tanto, solo podemos enfrentarlos mediante la organización y la lucha colectiva.

Significa comprender que frente a la precariedad necesitamos organización en nuestros centros de trabajo; que frente a las privatizaciones y los recortes necesitamos organizarnos en nuestros centros de estudio; que frente al problema de la vivienda necesitamos construir herramientas de lucha en nuestros barrios; que frente a la guerra imperialista necesitamos levantar una oposición organizada a quienes pretenden hacernos pagar sus guerras; y que frente a la reacción necesitamos reforzar la unidad de la clase obrera.

Elegir lo necesario significa también superar la fragmentación. Los estudiantes y los trabajadores del sector educativo compartimos intereses que no pueden defenderse por separado. Los jóvenes trabajadores no tenemos unos intereses diferentes a los del resto de nuestra clase por el hecho de ser jóvenes. La defensa de nuestras condiciones de vida debe servir para fortalecer la unidad de toda la clase obrera y no para levantar nuevas barreras dentro de ella. Allí donde exista un conflicto, debemos trabajar para convertir la indignación individual en organización colectiva; allí donde exista una reivindicación, debemos señalar los intereses de clase que están en juego; allí donde intenten dividirnos, debemos responder hombro con hombro.

La experiencia demuestra que ninguna conquista fundamental nos ha sido concedida gratuitamente. Cada mejora arrancada a los capitalistas ha sido fruto de la organización y de la lucha de nuestra clase. Tampoco nuestra generación podrá construir un futuro distinto delegando sus problemas en otros. Necesitamos recuperar nuestras propias herramientas de lucha, fortalecer las organizaciones de clase y desarrollar una Juventud Comunista capaz de intervenir allí donde estudia, trabaja y vive la juventud trabajadora.

Por eso hacemos un llamamiento a todos los jóvenes que sufren la precariedad, a quienes no pueden emanciparse, a quienes estudian en centros cada vez más privatizados y deteriorados, a quienes encadenan contratos temporales, a quienes trabajan mientras estudian, a quienes ven cómo su salario se consume antes de llegar a final de mes y a quienes rechazan que nuestro futuro tenga que estar marcado por la explotación y la incertidumbre.

No nos resignamos a elegir entre diferentes formas de administrar nuestra precariedad. No aceptamos que se nos diga que no hay alternativa. No permitiremos que el descontento sea utilizado para enfrentarnos entre nosotros.

Elegir lo necesario es elegir organizarse. Es elegir luchar junto a nuestra clase. Es elegir construir las herramientas que necesitamos para defender nuestros intereses y avanzar hacia una sociedad en la que nuestras vidas no estén subordinadas al beneficio de una minoría.

Los jóvenes trabajadores no necesitamos que otros decidan por nosotros qué futuro podemos permitirnos. Necesitamos organizarnos para conquistar el futuro que necesitamos.

Elige lo necesario. Organízate en la Juventud Comunista.