El camino hacia la aprobación de la llamada Ley Rider ha tenido debates, movilizaciones, seudoprotestas patronales y campañas de humo. Echaremos un vistazo a este camino antes de analizar algunas repercusiones, pero no para reproducir el cuento del gobierno ni explicar un final feliz del que ha querido presentarse como protagonista. En días en los que ya cansa que se espolvoreen con purpurina hasta las medidas más insignificantes o incluso perniciosas, se hace necesario mirar debajo de las capas de decoración para entender el porqué y el cómo de algunas de ellas.
