Este 18 de noviembre distintas estructuras estudiantiles convocan una jornada de lucha con movilizaciones en la mayoría de ciudades del país. Lo hacen contra las nuevas leyes de universidades, como la Ley de Convivencia Universitaria y la LOSU, pero también contra la situación general de vulnerabilidad de la juventud estudiante. A la reforma integral del sistema educativo se le suma la temporalidad y precariedad extremas en el mundo laboral y una cada vez mayor carestía de la vida con el precio de la luz subiendo al ritmo que lo hacen los problemas de salud mental entre los jóvenes.
